La diferenciación se plasma como un requisito en el sector a corto, medio y largo plazo. Los consumidores buscan más valor a través del envase por el mismo precio. Además, existe la lucha constante entre las distintas marcas de cosméticos, incluidas las marcas de la distribución, por destacar en el lineal.

La personalización es una demanda creciente de los consumidores que exigen productos cosméticos adaptados a sus necesidades, especificidades y buscan un producto exclusivo a la diferencia de un producto de masa.

El consumidor busca formulaciones cosméticas adaptadas a sus necesidades, pero también, envases que sean únicos y que permitan la dosificación adecuada para cada tipo de cosmético y tratamientos.

En este aspecto, el sector cosmético también tiene la necesidad de redefinir su imagen y renovarse constantemente, ya que son productos con poca vida en mercado. Esta necesidad de renovación constante se satisface a través del diseño.

Otras innovaciones respecto a esta tendencia se centran en el uso de envases inteligentes con una función de marketing, para llamar la atención en el lineal, activando luces u otros efectos en el envase cuando el consumidor se acerca al producto; el uso de materiales avanzados con mejores prestaciones; sistemas que permitan mejorar la conservación y dosificación del producto; y la producción en tiradas y formatos más pequeños.


*Fuente: ITENE